La iglesia de Sant Martí de Capsec es uno de los pequeños templos románicos que se reparten por la Vall de Bianya, en un entorno natural abierto y tranquilo. Su presencia, discreta pero cargada de historia, refleja el papel que estas iglesias han tenido en la organización del territorio y en la vida de las comunidades rurales.
De una sola nave y con ábside semicircular, el edificio conserva las formas esenciales del románico, con muros de piedra y una arquitectura sobria y funcional. La sencillez del conjunto transmite una sensación de equilibrio y autenticidad, en armonía con el paisaje que lo rodea.
Sant Martí de Capsec es un lugar que invita a la pausa y a la contemplación. Integrado en la valle, ofrece una experiencia serena donde patrimonio y naturaleza se encuentran, permitiendo descubrir una parte esencial y a menudo silenciosa de la Garrotxa.
