La basílica de Sant Esteve es el principal templo religioso de Olot y uno de los edificios más emblemáticos del centro de la ciudad. Situada en la plaza mayor, su presencia imponente articula el espacio urbano y refleja la importancia histórica y social de este lugar.
De origen medieval, el edificio ha sido reconstruido y ampliado a lo largo de los siglos, configurando un conjunto que combina distintos estilos arquitectónicos. Su interior alberga elementos destacados, como el retablo mayor barroco, que aporta riqueza artística y valor patrimonial.
La basílica de Sant Esteve es un espacio que conecta espiritualidad, historia y vida cotidiana. Su ubicación central y su carácter la convierten en un punto clave para entender Olot y descubrir una Garrotxa viva y con profundidad cultural.
