
Los veranos son cada vez más calurosos y los episodios de altas temperaturas también condicionan la forma en que disfrutamos del territorio. Cuando aprieta el calor, es normal buscar lugares donde refrescarse, pero la mejor opción no siempre es ir al agua.
En La Garrotxa contamos con muchas alternativas para encontrar el frescor: bosques y espacios arbolados, refugios climáticos y espacios de confort térmico o piscinas municipales. Opciones que, además de permitirnos protegernos del calor, ayudan a reducir la presión sobre algunos de los espacios naturales más frecuentados durante el verano, como las pozas naturales.
La sombra de un árbol no es solo un lugar donde protegerse del sol. Los árboles son una auténtica infraestructura verde: sus copas interceptan gran parte de la radiación solar y la evapotranspiración de sus hojas contribuye a crear un microclima más confortable.
El arbolado puede llegar a reducir cerca del 80 % de la radiación solar directa y mejorar el índice de confort térmico hasta en 7,6 °C. Una diferencia que ayuda a entender por qué caminar bajo un hayedo, un robledal o un bosque de ribera resulta mucho más agradable que hacerlo por un espacio expuesto al sol.
En La Garrotxa tenemos la suerte de contar con una extensa superficie forestal. Hayedos, robledales, encinares, bosques de ribera y parques arbolados se convierten durante el verano en auténticos refugios naturales frente al calor.

No hace falta ir muy lejos para encontrar espacios agradables durante una ola de calor. En toda La Garrotxa encontraréis lugares ideales para pasear, leer, descansar o simplemente disfrutar del paisaje:
En OH!Garrotxa encontraréis numerosas rutas y propuestas para descubrir estos paisajes. Durante los días más calurosos, elegid recorridos cortos y sombríos, evitad las horas centrales del día y adaptad siempre la actividad a la temperatura prevista.

Además de los espacios naturales y arbolados, durante las horas de más calor también podéis optar por espacios de confort climático y equipamientos culturales, que os permitirán seguir descubriendo La Garrotxa mientras os protegéis de las temperaturas más elevadas.
En Olot se han identificado 50 espacios de confort climático, una decena de ellos interiores. Son espacios que ofrecen unas condiciones adecuadas de confort térmico y que pueden ser utilizados por cualquier persona que necesite protegerse del calor.
Pero las horas centrales del día también son una buena oportunidad para descubrir el patrimonio, la cultura y la historia de La Garrotxa en espacios interiores. En Olot, equipamientos como el Espai Cràter, el Museu de la Garrotxa, el Museu dels Sants, la Casa-Museu Can Trincheria y los templos más representativos de la ciudad (Basílica de Sant Esteve, Santuario de la Mare de Déu del Tura y Convent del Carme) permiten conocer el vulcanismo, el arte y las tradiciones de la comarca al resguardo del calor.
En el resto de La Garrotxa también encontraréis propuestas muy interesantes:
Bibliotecas, centros culturales, museos y otros equipamientos repartidos por los municipios de la comarca también pueden convertirse en grandes aliados para planificar los días de más calor.
Adaptarse al calor no significa renunciar a descubrir La Garrotxa, sino simplemente cambiar el ritmo de la visita y combinar naturaleza, cultura y espacios de confort.

Si os apetece daros un baño, una excelente alternativa son las piscinas municipales de La Garrotxa. Repartidas por diferentes pueblos de la comarca, permiten refrescarse con todos los servicios y contribuyen a reducir la presión sobre los espacios naturales más sensibles.
Cuando las temperaturas son muy elevadas, algunos hábitos pueden marcar la diferencia:
Este verano, dejaros sorprender por el frescor de los bosques, la mejor sombra es la que ofrece la naturaleza!
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