El núcleo de Mieres es un pequeño pueblo de la Garrotxa que conserva la esencia de los núcleos rurales de la comarca. Situado en un valle tranquilo y rodeado de naturaleza, su entramado de calles y casas de piedra transmite autenticidad y calma.
En el centro del pueblo destaca la iglesia de Santa Maria, que articula la vida del núcleo y aporta identidad al conjunto. A su alrededor, las casas se disponen de forma armoniosa, creando un espacio acogedor que invita a pasear sin prisa y a descubrir sus detalles.
Mieres es un lugar donde el tiempo parece avanzar a otro ritmo. Su escala humana y su estrecha relación con el paisaje lo convierten en un destino ideal para conectar con la Garrotxa más cercana y genuina.
