El casco antiguo de Les Preses conserva la esencia de los pueblos tradicionales de la Garrotxa, con un entramado de calles y casas que explican su evolución a lo largo del tiempo. Situado en un entorno llano y abierto, combina la proximidad con la naturaleza con una identidad marcada por su pasado rural.
Sus calles, tranquilas y accesibles, permiten descubrir rincones con encanto, fachadas de piedra y espacios que mantienen su autenticidad. La iglesia y otros edificios históricos articulan el conjunto, configurando un núcleo acogedor y vivo.
Pasear por el casco antiguo de Les Preses es una experiencia pausada que invita a observar y a conectar con el territorio. Es un espacio que refleja una forma de vida arraigada y muestra una Garrotxa cercana, cotidiana y auténtica.
