El Monticalvari, en el valle de Hostoles, es una colina emblemática que combina patrimonio, espiritualidad y paisaje. Coronado por una pequeña capilla, este lugar ha estado tradicionalmente vinculado a la devoción popular, con un camino de ascenso marcado por distintas estaciones.
El recorrido, que asciende suavemente hasta la cima, ofrece una experiencia progresiva que combina naturaleza y patrimonio. Las escaleras y los elementos del vía crucis configuran un itinerario con identidad propia, que invita a recorrerlo con calma y atención.
Desde la parte superior, las vistas ofrecen una nueva perspectiva del territorio. Monticalvari es un espacio que invita a detenerse, observar y conectar con una Garrotxa que se vive tanto desde el paisaje como desde la tradición.
