La iglesia de Santa Maria de Fares es un pequeño templo de origen románico situado en un entorno rural tranquilo, en las afueras de Besalú. Su sencillez arquitectónica y su integración con el paisaje la convierten en un ejemplo auténtico del patrimonio religioso más discreto pero lleno de historia de la Garrotxa.
De una sola nave y con una estructura austera, la iglesia conserva la esencia de las construcciones medievales vinculadas al mundo rural. Sus muros de piedra y su volumen compacto transmiten solidez y permanencia, mientras que el interior invita a una visita tranquila e íntima.
Santa Maria de Fares forma parte de un paisaje donde patrimonio y naturaleza conviven en armonía. Su presencia discreta, rodeada de campos y caminos, ofrece una experiencia serena que permite conectar con la historia y la identidad más auténtica del territorio.
