SOSTENIBLE SOSTENIBLE SOSTENIBLE SOSTENIBLE SOSTENIBLE SOSTENIBLE
  • Hay viajes que te transforman, que no solo te llevan a un lugar nuevo, sino que te cambian por dentro, que te enseñan a mirar con otros ojos, a escuchar con más atención, a redescubrir el silencio, a caminar más despacio. La Garrotxa es uno de esos tesoros.

    Si sois personas comprometidas, que amáis la naturaleza, la belleza sencilla y auténtica, si os emociona conocer la cultura viva de un territorio y caminar en armonía con su paisaje, esta propuesta de cinco días está hecha para vosotros.

    ¡Disfrutadla a cada paso!

    Día 1. El corazón del Parque Natural

    Empezad la estancia pisando uno de los paisajes volcánicos más vivos de Europa. Siguiendo el Itinerario 1 hasta el volcán de Santa Margarida, ¡os encontraréis una ermita en el centro del cráter! Dejaos impresionar por el corte del volcán del Croscat y el profundo silencio y los colores de la Fageda d’en Jordà. Esta ruta es fácil y se adapta a todos los ritmos. Calma, no hace falta darlo todo el primer día. Vale la pena detenerse con tranquilidad y reservar un rato para visitar la Fageda Fundació, que realiza una labor impresionante para mejorar la calidad de vida y la integración de las personas que trabajan allí.

    Vuestra experiencia será completa si os dejáis acompañar por un guía local, que os ayudará a descubrir, con nuevos ojos, la geología, la flora y la fauna de este paisaje volcánico tan vivo. Cuando tengáis hambre, dejaos seducir por los sabores de los restaurantes del colectivo de Cuina Volcànica: platos que nacen de la tierra que habréis pisado, elaborados con productos locales que llevan el aroma de los volcanes, la frescura de los bosques y la paciencia de quien cocina con amor y respeto por su territorio.

  • Día 2. Agua y verde, en bicicleta y a pie

    Desde Olot seguid la vía verde del Carrilet en dirección a Les Planes d’Hostoles y atravesaréis la mágica Vall d’en Bas. A lo largo del camino veréis campos de cultivo, arroyos y saltos de agua, porque el agua no es solo paisaje: es vida, es memoria, es futuro.

    A mitad del recorrido, os recomendamos recuperar fuerzas en Sant Feliu de Pallerols, en algún restaurante que apueste por el producto local y de proximidad. Por la tarde, siguiendo las marcas de la red de senderos Itinerànnia, adentraos a pie por las pozas del Espacio Natural del Brugent, un rincón lleno de biodiversidad que os invita a caminar con calma y a observar el entorno.

     

  • Día 3. Ciudad volcánica con sabor local

    En Olot, el volcán y la ciudad conviven. En el Espai Cràter descubriréis cómo nació este paisaje extraordinario y sentiréis la fuerza que lo habita. Subid al volcán del Montsacopa para verlo desde arriba y caminad por dentro del cráter.

    Observad el paisaje desde las torres de vigilancia y prestad atención, porque la ciudad quiere contaros cosas. A la hora de comer, elegid un restaurante que cocine con productos del territorio —probad las patatas de Olot o las alubias con butifarra desmenuzada— y por la tarde pasead y adentraos en las agrotiendas, pequeños tesoros llenos de aromas y colores, con productos locales que cuentan historias de quienes los cultivan o elaboran.

     

  • Día 4. Alta Garrotxa: un refugio para los sentidos

    La Alta Garrotxa os espera con su belleza salvaje y silenciosa. Dejaos sorprender por la Vall del Bac, un refugio natural donde podréis respirar lentamente bajo un roble centenario, hacer un baño de bosque o conectar con el universo en una sesión de observación de estrellas. Aquí, la naturaleza habla en voz baja y dice mucho.

    Seguid algún itinerario del Consorci de l’Alta Garrotxa o algún tramo de la red de senderos Itinerànnia, como por ejemplo de Oix a Sadernes, y elegid vuestro propio camino. Puede ser un paseo hasta un mirador con vistas infinitas, una jornada hasta Sant Aniol d’Aguja o la ruta literaria de Vayreda en la Alta Garrotxa, que os transportará a los escenarios de La Punyalada, donde los paisajes agrestes son tan protagonistas como los personajes de esta novela.

    Para recuperar fuerzas, deteneos en algún rincón con vistas y disfrutad de un buen pan de payés crujiente con longaniza y queso, un bocado sencillo pero con el sabor auténtico de la tierra que pisáis. ¡Y llevad siempre una libreta! Para anotar lo que veis, lo que sentís, lo que os emociona. La luz que se cuela entre los riscos, el aroma de tomillo, el silencio roto por el agua… pequeños instantes que querréis conservar para siempre.

     

  • Día 5. Cultura local y compromiso global

    Cerrad el viaje sumergiéndoos en la vida local. Si paseáis por los mercados semanales podréis hablar con los productores que venden lo que ellos mismos han cosechado y escucharéis el habla garrotxina, que forma parte inseparable de la identidad y el alma de este territorio. Descubrid artesanos de la Vall d’en Bas y diseñadores locales, o adentraos en los museos de Olot como el de los Santos, con la propuesta interactiva “El Aprendiz”, o el Museo de la Garrotxa, para ver La Càrrega. Además, por todo el territorio iréis encontrando muestras arquitectónicas surgidas del equipo de RCR Arquitectes, una referencia mundial en el sector. Ah, y si visitáis la comarca en mayo, disfrutad del Festival de Senderismo, ¡os encantará!

    No os olvidéis de saludar, de preguntar, de compartir… Porque en la Garrotxa, quien la disfruta con respeto, siempre se siente como en casa.

     

  • No os lo podéis perder

    • Los mercados semanales en los pueblos, llenos de producto fresco y de proximidad.
    • Alojamientos, restaurantes, actividades y guías locales comprometidos con el territorio y acreditados con la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS).
    • Los itinerarios del Parque Natural y los de la Alta Garrotxa, junto con la red de senderos Itinerànnia, que os permiten descubrir muchos más lugares de interés.
    • Anticipaos y reservad el acceso a espacios naturales, visitas guiadas, espacios museísticos y de interpretación.
    • Tomar el Rumbus, el autobús que os lleva a la zona central del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.

    Si buscáis experiencias que os conecten con la naturaleza, el territorio y las personas que lo cuidan, debéis vivir el ecoturismo en la Garrotxa: realizar un baño de bosque u observar las estrellas en la Alta Garrotxa, escuchar el suave vuelo de las mariposas en el Parque Natural o descubrir los pequeños animales nocturnos en los humedales de la Moixina son vivencias que os harán deteneros, mirar con otros ojos y sentiros parte de un entorno vivo y extraordinario.

¡No te pierdas nada!

Ir al contenido