– Lleva una mochila que no pese más del 10% de tu peso corporal. También tienes la opción de contratar un servicio de transporte de equipaje de etapa en etapa.
– Los elementos más imprescindibles son una prenda de abrigo, una gorra, una manta térmica, un chubasquero, calzado adecuado, agua o bebidas isotónicas, barritas energéticas, crema solar, cargador de batería para el móvil y un frontal.
– Si quieres entender mejor el paisaje de cada etapa y conocer todos los secretos que esconde, puedes contratar los servicios de una empresa de guías, que te acompañará durante el recorrido.
– Prepárate la ruta consultando los alojamientos y restaurantes que hay en su entorno. Recomendamos llevar pícnic para las etapas en las que no haya restaurantes a lo largo del recorrido.