La iglesia de Santa Cecília de Sadernes es un pequeño templo románico situado en un entorno natural espectacular, en la entrada de la Alta Garrotxa. Junto al río Llierca y rodeada de montañas y bosques, su ubicación la convierte en un punto de referencia para quienes se adentran en este territorio.
De una sola nave y con ábside semicircular, conserva las formas esenciales del románico, con muros de piedra y una arquitectura austera adaptada al entorno. Su sencillez y su integración en el paisaje refuerzan el carácter auténtico del lugar.
Santa Cecília de Sadernes es un espacio que invita a la calma y a la contemplación. Es un lugar donde patrimonio y naturaleza se encuentran, ofreciendo una experiencia serena y evocadora en una de las zonas más salvajes de la Garrotxa.
