Tres días intensos para descubrir una Garrotxa sorprendente, con volcanes, pueblos colgados, bosques mágicos y una ciudad con alma. Pensado para familias con niños curiosos y ganas de vivir experiencias auténticas. Naturaleza, cultura y gastronomía en un entorno tranquilo, accesible y lleno de detalles que os dejarán huella.
Después de un buen desayuno, para empezar a descubrir la Garrotxa, el Espai Cràter de Olot es una visita obligada. Una muestra interactiva de referencia sobre vulcanismo, con audiovisuales, experiencias inmersivas, realidad aumentada, ludificación y videomapping. El Espai Cràter permite aprender sobre volcanes desde el interior de un volcán: ¡una experiencia única!
A pocos metros os espera el volcán del Montsacopa, un mirador excelente para hacer fotos frente al cráter, con vistas a toda la ciudad e ideal para dejar volar la imaginación: ¿cómo sería aquel paisaje con aquellas montañas en plena erupción?
Bajad hacia el centro de la ciudad paseando y contemplando las fachadas modernistas, las tiendas tradicionales y con parada obligada en la Plaça Mercat, llena de colores y de productores locales.
Antes de cenar, aprovechad para visitar el Museo de la Garrotxa, donde también diréis “¡Oh!” ante el cuadro La Càrrega.
Empezad vuestra aventura adentrándoos en la Fageda d’en Jordà, un bosque que parece sacado de un cuento. Os envolverá una luz inexplicable y podréis pasear tranquilamente. Tocad la tierra volcánica y escuchad a los pájaros como si os dieran la bienvenida.
A continuación, visitad la Fageda Fundació. Si queréis probar el yogur más bueno del mundo, ¡este es el momento!
Por el camino, id pensando qué plato elegiréis de la Cocina Volcánica en los restaurantes que encontraréis a lo largo del recorrido entre la Fageda d’en Jordà y Santa Pau, villa medieval que conserva una plaza porticada y el imponente castillo.
Por la tarde, caminad hasta el volcán del Croscat que, con su corte interior, os hará decir ¡Oh! Y si, además, vais con un guía local, entenderéis qué ocurrió allí hace más de 10.000 años.
Para hoy os proponemos elegir entre dos opciones: un paseo matinal en bicicleta por la Vall d’en Bas, recorriendo algunos de sus siete pueblos con encanto y haciendo una pausa para desayunar en la cooperativa o en una panadería en Els Hostalets, donde los sabores son tan auténticos como el paisaje que os rodea; o bien una escapada a Castellfollit de la Roca, guiada por un experto local. El pueblo parece desafiar la gravedad, suspendido sobre el acantilado de basalto que le sirve de base. Fotografiad la grandiosidad de esta formación volcánica que os abrirá el alma.
A continuación, descubrid Besalú, un pueblo medieval que conserva la magia del tiempo: el puente, el barrio judío y las callejuelas son escenarios ideales para perderse como si se tratara de un juego de pistas. Terminad el día disfrutando del silencio de la historia en una de sus terrazas.
Si vuestra escapada coincide con el mes de noviembre, preparaos para el festival Lluèrnia: arte de luz, instalaciones de cuento y magia artística. Una sorpresa urbana que cierra esta ruta iluminando la oscuridad.
© Turisme Garrotxa